Ficha informativa · actualizada en junio de 2026
El Puente del Centenario es el gran puente atirantado que cruza la dársena del Guadalquivir al sur de Sevilla y une las dos orillas dentro de la circunvalación SE-30. Por él pasan más de 100.000 vehículos al día, lo que lo convierte en uno de los puntos de tráfico más sensibles de toda Andalucía.
| Ubicación | SE-30, p.k. 10+000 a 12+000 · Sevilla |
|---|---|
| Inauguración | 15 de noviembre de 1991, dentro de las obras previas a la Exposición Universal de 1992 |
| Proyectistas | José Antonio Fernández Ordóñez y Julio Martínez Calzón (1986–1987) |
| Tipo | Puente atirantado sobre dos viaductos de acceso |
| Longitud total | 2.016 m incluyendo los viaductos de acceso |
| Vano atirantado | 564 m de longitud, con un vano central de 265 m |
| Pilonas | Dos torres de 110 m de altura |
| Tirantes | 88 cables de acero, de entre 25 y 145 m (22 pares por pila) |
| Gálibo | 46 m de altura libre sobre la dársena del Guadalquivir |
| Tráfico medio | Más de 100.000 vehículos/día, con cerca de un 9 % de pesados |
El puente nació pequeño para la demanda que tendría. Ya en marzo de 1992, pocos meses después de abrirse, hubo que adoptar una solución de urgencia: eliminar la mediana de hormigón y los arcenes para habilitar un tercer carril por sentido. Pero en la zona atirantada central no cabían tres carriles por sentido, así que esa parte quedó con una configuración de 2 carriles + 1 carril reversible + 2 carriles.
Ese carril reversible es, desde entonces, el gran cuello de botella del puente: en hora punta concentra toda la presión de tráfico de la SE-30 en un único tramo de capacidad reducida.
Su nombre completo es Puente del V Centenario, en alusión al quinto centenario del primer viaje de Colón (1492–1992), la efeméride que dio sentido a la Exposición Universal de Sevilla. Fue proyectado entre 1986 y 1987 por los ingenieros José Antonio Fernández Ordóñez y Julio Martínez Calzón, dos de los nombres mayores de la ingeniería civil española del siglo XX, y construido entre 1989 y 1991. Cuando se inauguró era el puente atirantado de mayor luz de España: su vano central salva 265 metros sin apoyos intermedios, colgado de dos pilonas de 110 metros de altura mediante 88 tirantes de acero de entre 25 y 145 metros de longitud.
El gálibo de navegación —la altura libre sobre el agua— es de 46 metros, suficiente para que los buques de gran porte sigan remontando la dársena hasta el puerto de Sevilla, el único puerto fluvial comercial de España. Esa exigencia portuaria explica buena parte del diseño: había que cruzar muy alto y sin pilas en el canal, y la solución atirantada era la forma natural de conseguirlo.
En abril de 2021 se adjudicó el proyecto de sustitución de los 88 tirantes y ampliación de la plataforma, una de las actuaciones de ingeniería más delicadas que se han hecho en España sobre un puente en servicio: hay que cambiar los cables que sostienen el tablero sin dejar de soportar los más de cien mil vehículos que lo cruzan a diario. El presupuesto vigente ronda los 137 millones de euros.
La idea de fondo es que, una vez instalada la nueva familia de tirantes y ensanchado el tablero con costillas metálicas, se pueda llegar a una configuración final de tres carriles por sentido en toda la longitud del puente, eliminando así el cuello de botella del carril reversible. Mientras tanto, las obras obligan a cortes nocturnos programados (habitualmente de 22:00 a 06:00) en fechas concretas, que la DGT anuncia en sus paneles y que este monitor refleja con el estado «puente cortado».
Para el conductor habitual, el puente tiene tres caras. En hora valle es un tramo rápido que se cruza en dos minutos. En hora punta, la combinación de rampa de subida, estrechamiento de carriles y trenzado de incorporaciones (Palmas Altas y el puerto por el sur, la avenida de la Raza por el norte) lo convierte en el embudo donde la SE-30 entera contiene la respiración. Y en noches de obras puede estar directamente cortado, con desvíos señalizados.
La velocidad está limitada a 60 km/h en todo el tramo, con cámaras de control, y el viento de componente sur obliga ocasionalmente a restricciones para vehículos de gran volumen. Es también uno de los pocos puntos de la red sevillana donde la diferencia entre salir de casa diez minutos antes o después puede suponer media hora de viaje: por eso publicamos un resumen semanal con datos reales y un ranking de las mejores y peores horas para cruzar.
¿Quieres saber cómo funciona el carril central? Consulta la guía del carril reversible. ¿Te interesa de dónde salen los datos? Mira cómo medimos el tráfico. Y si quieres cifras concretas, el resumen de cómo ha estado el tráfico esta semana recoge las velocidades medias por sentido de los últimos días.