Guía · publicada en junio de 2026
El Ministerio de Transportes está ejecutando sobre el Puente del Centenario una de las operaciones de ingeniería más delicadas que se han hecho en España: cambiar los 88 cables que sostienen el tablero y ensancharlo, todo ello sin dejar de soportar los más de 100.000 vehículos diarios que lo cruzan.
Los tirantes originales de 1991 llevan más de tres décadas trabajando bajo un tráfico muy superior al previsto. La actuación, adjudicada en abril de 2021 y con un presupuesto vigente de unos 137 millones de euros, instala una familia de tirantes completamente nueva. La maniobra es comparable a cambiar las cuerdas de un arpa mientras suena: cada cable nuevo debe entrar en carga progresivamente mientras el antiguo se destensa, manteniendo el tablero en equilibrio en todo momento.
La sustitución de tirantes es también la llave para resolver el problema histórico del puente. Al reordenar los anclajes y ensanchar el tablero con costillas metálicas —la fase en la que se centran los trabajos más recientes, sobre los muelles del puerto—, quedará espacio para una configuración final de tres carriles fijos por sentido en toda la longitud. Eso significa el fin del carril reversible, el cuello de botella que condiciona el tráfico del sur de Sevilla desde 1992.
Algunas maniobras —izado de costillas, trasvase de cargas, pruebas— no pueden hacerse con tráfico encima. Para esas fases se programan cortes totales nocturnos, habitualmente de 22:00 a 06:00, en fechas concretas que el Ministerio anuncia con antelación y que la DGT señaliza con desvíos. Si cruzas el puente de noche, conviene comprobar antes si hay corte: nuestro monitor muestra el estado «puente cortado» cuando los paneles del tramo lo anuncian, y tenemos una guía sobre cómo enterarte a tiempo de los cortes.
El monitor registra velocidad por sentido cada pocos minutos, lee los paneles de la DGT y las incidencias oficiales, y publica un resumen semanal con el comportamiento real del tramo día a día. Si quieres entender el método, está explicado en cómo medimos el tráfico.